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domingo, 4 de noviembre de 2018

Juntarse con el enemigo para ganar al rival suena peligroso y puede ser mortal

Cuando la derecha española, en momentos en los que, aparentemente, está más dividida que nunca, declara abiertamente que sus adversarios no son los socialistas, sino los nacionalistas y los populistas, no me parecería de recibo que los que en estos momentos se pueden considerar más amenazados que nunca junten sus votos en el congreso con sus presuntos "enemigos políticos" en contra de unos presupuestos que vienen bien a todos, incluso a ellos.

Es decir, no entendería que grupos nacionalistas del parlamento español se alíen con los "Rivera" y compañía por el simple placer de joder a Sanchez. Suena radicalmente infantil. Escupiendo al cielo se suele terminar mojado y hermanado con el enemigo se suele terminar perdiendo y muy mal.