Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Marchena o la guinda del pastel


www.deia.eus///Iñaki Glez
GRANDES aplausos a la decisión del juez Manuel Marchena de renunciar a presidir el Consejo General de Poder Judicial y, por ende, el Tribunal Supremo. 

La nota con la que explica sus razones es impecable, alude a la independencia de las decisiones jurisdiccionales y se ampara en su trayectoria para desligarse de los vínculos políticos que se le atribuyen. 

Pero Marchena no ha sido diligente -será por el proverbial retraso de la justicia española-. La semana que ha pasado en boca de todos no le ha movido a actuar hasta que el WhattsApp de Cosidó confirmó un pastel en el que el juez era la guinda.