Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

domingo, 4 de septiembre de 2022

El trepa de palacio, en Pabellón 6, Zorrozaurre, Bilbao.
Una gran dirección y unos buenos artistas.
El tema, demasiado actual todavía.

 

Pocas veces se vio en España mayor corrupción y desenfreno que durante el reinado de Fernando VII. 

Favoritos del Rey, amigos y allegados, manijeros profesionales, pelotas escandalosos, arribistas sin escrúpulos … todos pintaban algo en aquella corte despampanante. 

Pero nadie como el bailarín Antonio Ugarte – Un, dos, tres – supo bailar el agua al monarca absoluto, nadie como aquel vizcaíno locuaz y vivaracho puede ostentar con más derecho el título indecoroso de Trepa de Palacio.

Un musical golfo, bufo, ¡un cachondeo! Una mirada carnavalesca, satírica, grotesca. ¿Cómo retratar si no una corte en la que reina el amiguismo, que pone marcha atrás al país varios siglos y que profiere soflamas patrióticas al tiempo que dilapida sin compasión la vaca flacucha de las arcas públicas?

Cualquier paralelismo con la actualidad es pura "casualidad". Una casualidad que no pretendemos ocultar. Pero que quede claro que la historia no se repite. Eso nos dejaría indefensos, sin manos, sin voz. La historia se cocina siempre de nuevo, aunque con ingredientes similares. Los que siempre se repiten son los mezquinos Ugartes. Y de ellos, de los Ugartes" actuales, estamos hartos.