Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 22 de septiembre de 2023

Los comentarios machistas no tienen acogida.

Reducir la política a bromitas machistas es degradarla.
En la España del siglo XXI caben todas las críticas políticas,
pero con el machismo #SeAcabó.