Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 22 de marzo de 2024

¿Dónde tiene el límite el Partido Popular? No se ven.
Pero recordad: No todos los políticos son iguales.

  En su estrategia de arrasar con todo, para intentar revertir lo que considera la gran injusticia de no estar en el Gobierno,
  los populares han cruzado ya todas las líneas rojas,
han embarrado el debate político hasta un punto de difícil retorno. 

El único retorno posible sería a partir de una orden
de su jefe de filas, Alberto Núñez Feijóo, para que el partido vuelva a la senda del decoro y la racionalidad.

Y visto lo visto, parece poco probable.
Cuando le entra la tentación de pegar un golpe en la mesa,
se acuerda de Casado y recula.

Y ante la lógica tentación de los ciudadanos
de pensar que todos los políticos son iguales,
porque este griterío nos lleva irremediablemente a eso,
déjenme que les diga que
no todos son iguales.
Aquí hay un partido que tiene prisa por recuperar el poder
y arrasa y arrasará con todo con el fin de conseguirlo.
Y si algún día lo consigue,
habrá dejado a nuestra democracia tan maltrecha
que tardaremos mucho tiempo en curarla.