Un espectáculo en clave de “esperpento musical” con tintes de melodrama, humor y misterio. Esteban y Marigel tienen una ferretería, se quieren, son felices y no se hacen muchas preguntas. Todo muy bien. Ellos son, Esteban y Marigel y punto. Pero un día el Teatro viene al pueblo
y Esteban deja de ser Esteba
Fascinado por la experiencia,
Esteban ya no puede volver a ser el mismo.
Algo ha cambiado en él.
A partir de ese día, “La Música” lo posee, literalmente,
convirtiendo su vida entera en un grotesco musical,
incomprensible a los ojos de un pueblo como en el que viven.
Y Esteban empieza a decir la verdad cantando todo el rato…
Arder y cantar.
¿Qué necesidad tenemos de cambiar nuestras vidas?
¿Qué necesidad tenemos de pensar más de la cuenta?
Vivir o no vivir, esa es la cuestión.
Dos grandes actores en una obra que merece la pena ver.
Lo fundamental es saber a donde llega, donde se guarda, domicilio de patruyeros y quienes están en su entorno.
Y no me creo que la G.C. no lo sepa. ¿Por qué no se modifican las leyes para "facilitar" el trabajo de la G.C.?
