Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 26 de diciembre de 2024

Que se sepa:
Plataformas donan millones de dólares a Trump.
Pero el poder no debería poder ejercerse en la oscuridad.

Que la tecnología no es neutra ya lo sabíamos. Pero el descaro actual era impensable hace unos años. Y para entender cómo impacta la tecnologia en la sociedad en general y en sus opiniones en particular, es importante saber quién la hace, desde dónde la hace y para qué la hace.
Meta, Amazon y OpenAI han donado un millón de dólares cada uno para la ceremonia de toma de posesión de Trump.
El resto de magnates tecnológicos no quieren perder ese tren y se han afanado en subirse, aunque el tren ya esté en marcha. El precio del billete está claro: un millón de dólares. Todos ellos coinciden en pensar que el presidente Trump conducirá a su país a la era de la IA, y estan ansiosos por apoyar sus esfuerzos para garantizar que Estados Unidos se mantenga a la vanguardia. Las grandes tecnológicas esperan que el nuevo equipo de Trump relaje la presión o la regulación sobre sus negocios que había impuesto Biden. También con la profunda capacidad de influencia de Elon Musk, el resto de líderes tecnológicos corre a tener algún tipo de línea directa con la Casa Blanca.

A estas alturas resulta muy difícil asumir que las plataformas van a hacer lo más conveniente para proteger los procesos democráticos, la convivencia, o un intercambio de opiniones racional y deliberativo.
La investigación, el acceso a datos, es la única manera de determinar cómo las plataformas controlan el flujo de información y resulta clarísimo que tienen la capacidad de controlarlo.

Es una fuente de poder que, en sociedades abiertas, no debería poder ejercerse en la oscuridad.