Valencia bien vale una misa, una vicepresidenta, dos ministros y lo que haga falta con tal de callar a una derecha que confunde los oficios católicos con los homenajes de Estado, parece sentir nostalgia de los tiempos del nacionalcatolicismo de la dictadura e ignora que España es un país aconfesional por obra y gracia de esa Constitución que tanto abraza.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

