Valencia bien vale una misa, una vicepresidenta, dos ministros y lo que haga falta con tal de callar a una derecha que confunde los oficios católicos con los homenajes de Estado, parece sentir nostalgia de los tiempos del nacionalcatolicismo de la dictadura e ignora que España es un país aconfesional por obra y gracia de esa Constitución que tanto abraza.
Lo fundamental es saber a donde llega, donde se guarda, domicilio de patruyeros y quienes están en su entorno.
Y no me creo que la G.C. no lo sepa. ¿Por qué no se modifican las leyes para "facilitar" el trabajo de la G.C.?

