Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 13 de abril de 2025

Ya ha Comenzado el circo católico en la calle.
Mezclo "verguenza ajena" y "rabia"
por la prepotencia, falsedad y ridículo.

 

En Andalucía hemos asimilado que niños y niñas hagan penitencia infantil durante el horario lectivo en colegios públicos y concertados financiados con dinero público, vestidos de legionarios, con mantilla y capirote.