“La Iglesia le tiene que agradecer muchas cosas a Franco”, confesaba ayer a El Plural el padre Ricardo, un importante miembro de la comunidad de los Capuchinos en Sevilla y que demuestra que no todos los "Ricardo"s somos iguales. Y como muestra, les invito a mirar la caja debajo de la cama.
Y digo yo, ¿esto no es enaltecimiento del terrorismo? A mí me da que sí.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.