Me alegro sinceramente de que los seis electos de Ondarroa expulsados del PNV hayan sido readmitidos nuevamente al partido.
No voy a entrar en los motivos, en las razones ni en las excusas. Ni fue Ondarroa la única muestra de división interna, pero solo esta nueva actitud de unos y de otros facilitará la imprescindible unidad para los próximos tiempos que se nos avecinan.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..