Superado ya el ecuador de la carrera por el relevo en la Casa Blanca, y atesorando un empate en intención de voto, los candidatos republicano y demócrata a la presidencia de EEUU buscan nuevas fórmulas y estrategias de cara a la cita final en las urnas del próximo noviembre. Y todo vale.
En una entrevista dirigida por el reverendo Rick Warren sobre fe, religión y creencias, John McCain y Barack Obama han confesado sus pecados en horario de máxima audiencia televisiva.
Mal lo deben de estar viendo los asesores de Obama para meterle al candidato en semejante fregado. ¡Aupa Obama!, pero no desvaríes.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..