Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Haciendo juego a ETA

Al menos es lo que se puede deducir a simple vista contemplando la foto del edificio en el que se asienta la sede socialista en Durango. Que algunos vecinos ( 20091209 ) se hayan escudado en la ikurriña para mostrar su desagrado por los convecinos de lonja, sin ningún tipo de crítica a la banda, resulta inconcebible en una sociedad sana y democrática.

Llama la atención, también, que el resto de los partidos no hayan salido "todos a una" defendiendo la postura que parece más razonable: Criticando a los violentos y apoyando a sus victimas, vecinos incluidos, lógicamente.