Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

sábado, 12 de diciembre de 2009

¡Que se vaya la mujer que grita cuando su esposo la está agrediendo!

En relación a las protestas de un grupo de vecinos de Durango esta sameana.
Lo he leído en el blog de Oleaga y no puedo estar más de acuerdo.
Esto ya lo contó Bertolt Brecht en un extraordinario poema.

Cuando los nazis vinieron a por los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío.
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

Pero me voy a quedar con algo que he leído en un periódico:
Es como si pedimos que se vaya la mujer que grita cuando su esposo la está agrediendo
.