Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 29 de diciembre de 2009

Y esto no fue broma, fue "real".

Gran parte de la prensa del País y del Estado
ha coincidido en señalar la importancia de las palabras
de su majestad en el discurso emitido el pasado 24
y en la gran cantidad de televidentes
que seguimos espectantes sus palabras.

Ellos se creen que somos ...


y muchos de nosotros creemos que ellos,
por pensarlo, son simplemente ...
G I L I P O L L A S