Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

sábado, 25 de septiembre de 2010

A escote nada es caro

¡Ah! ¿Pero el café no lo tenía que pagar el Señor de Bizkaia?
Perdió la apuesta ¿no?
Ya se que a escote (los impuestos de todos) nada es caro pero,
¡vaya morro!,
parece que eso no es cumplir una promesa.

Por cierto, ¿Qué tipo de transporte público, 
de esos que nos dicen que tenemos que usar 
los demás para acercarnos hasta el Bilbao Arena 
 habrán utilizado ambos dos personajes?