Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 23 de enero de 2011

¡Esas escaleras, porfa!

Que llueva en Bilbao era de prever.
Que la tierra se corriese y hubiese pequeños deslizamientos también.
Que el agua va cuesta abajo, suena razonable.

Así que algo no esta bien diseñado desde el principio en esas escaleras
cuando el agua, el barro y los charcos son sus permanentes acompañantes.

Hoy, antes y después del partido,
miles de personas, las subirán y bajaran.
¿Qué tal una limpieza?