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lunes, 24 de enero de 2011

ETA desagertu. (por un final) Definitivo y sin condiciones

Adjuntamos el texto de la rueda de prensa que ha ofrecido Gesto por la Paz para convocar la manifestación que celebrará el 29 de enero a las 17'30 h. en Bilbao.

El lema será "
ETA desagertu. (por un final) Definitivo y sin condiciones". Os animamos a difundir esta convocatoria entre vuestros contactos y, por supuesto, os invitamos a asistir a la manifestación.


Desde 1988, Gesto por la Paz ha venido convocando en torno al Día Internacional de la no violencia, de forma ininterrumpida, una manifestación que se ha convertido con los años, en una de las señas de identidad de esta organización. Esta manifestación ha sido y es una cita casi ineludible para muchas personas que se han sentido llamadas por un mensaje sencillo, pero no por ello carente de coherencia y de valor ante la tragedia con que el terrorismo ha ido impregnando todos los rincones de nuestra tierra y todas las relaciones de nuestra sociedad.

Hoy, volvemos a ofrecer a la ciudadanía la posibilidad de que recorra las calles de Bilbao para exigir a ETA que, de una vez por todas, asuma que la convivencia pacífica, los deseos de libertad, la democracia, el anhelo de paz han ganado la partida al horror, al terror, a los intentos de doblegar la voluntad de toda una comunidad de seres que aspiran a vivir libres, a su oferta de muerte y dolor.

Este año, Gesto reclama a ETA que desaparezca y que lo haga de forma definitiva, sin más enredos y, por supuesto, sin condiciones. Sabemos que la inmensa mayoría de la sociedad vasca está en esta clave. Y lo exigimos porque es una necesidad vital para todos nosotros y prueba de ello es que el terrorismo está siendo deslegitimado y arrinconado por la sociedad por la que dicen luchar.

Estas son las argumentaciones de nuestra convocatoria:


En primer lugar, queremos insistir en que la responsable de que se logre el final de la violencia es ETA y quienes aún siguen justificando su existencia. A ellos y sólo a ellos, les corresponde dar el paso definitivo e irreversible de abandonar la estrategia de la imposición y amenaza.

Actualmente parece existir una cierta divergencia entre la estrategia del sector civil del MLNV por hacer política y ETA que aún se muestra reacia al definitivo abandono de las armas. Esta confrontación les corresponde dirimirla a ellos, no al resto de la sociedad.

En segundo lugar, no debemos olvidar que en un sistema democrático como el nuestro, aun con las deficiencias que pudiera tener, el uso o el apoyo a la violencia para tratar de conseguir objetivos políticos es absolutamente incompatible con el ejercicio de la política. No se puede participar en democracia con actitudes tan totalitarias como la asunción del asesinato de un adversario político como una práctica asumible. Esto tiene una lógica consecuencia: quienes apoyan o ejercen la violencia, se están autoexcluyendo de la participación en el sistema democrático.

En esa confrontación a la que hemos hecho referencia anteriormente, si quienes apuestan por vías exclusivamente políticas no lograran convencer a ETA del abandono definitivo de la violencia, siempre estará en su mano desvincularse clara y definitivamente de la estrategia de la violencia de ETA, cosa que no ha hecho hasta el momento.

En tercer lugar, exigimos que sea una decisión sin condiciones porque nunca, bajo ningún concepto, se puede negociar políticamente con ETA ni aceptar que imponga ningún proceso político bajo su tutela. El futuro político de nuestra sociedad depende y debe depender exclusivamente de la voluntad popular de los ciudadanos expresada a través de las urnas. Tomar decisiones políticas para tratar de conseguir el final del terrorismo no es otra cosa que caer en el chantaje que nos propone ETA una y otra vez.

El futuro político de esta sociedad le corresponde decidirlo, como ya ocurre en estos momentos, a las instituciones democráticas, a las fuerzas políticas y a la sociedad en general. Este funcionamiento democrático se verá muy positivamente influenciado por la desaparición definitiva del terrorismo, cuya existencia ha contaminado y dificultado enormemente la práctica normalizada de la política.

En cuarto lugar, queremos reafirmar el valor del Estado de Derecho. El Gobierno tiene que defender este Estado de Derecho tanto contra las agresiones externas, fundamentalmente el terrorismo, como contra el mal funcionamiento interno, el uso ilegítimo de la fuerza legítima que ostenta. Este es el papel que debería jugar el Gobierno. En otras palabras, no hacer nada extraordinario y velar por el escrupuloso respeto de los Derechos Humanos de todas las personas en la necesaria lucha contra el terrorismo.

En este capítulo, no debemos obviar que nuestro Estado de Derecho ampara y defiende, incluso a quienes lo tratan de destrozar. En este sentido, queremos apuntar que defendemos el acercamiento de los presos a sus lugares de residencia habitual y los procesos de reinserción, no como medidas extraordinarias o trato de favor –que no lo son-, sino como cuestiones contempladas en la legislación vigente y que, además, pudieran favorecer la desvinculación de la violencia, que debe ser un objetivo prioritario.

Finalmente, exigimos el final de esta pesadilla de terror porque es difícil soportar tanto dolor, tanta amenaza, tanto terror extendido por cada rincón. La propia existencia de las víctimas es una exigencia ética del máximo nivel para eliminar cualquier pretexto y justificación de la violencia. Cada asesinato sólo ha producido dolor y tragedia a su alrededor. Ninguno ha tenido justificación. En cada uno de ellos se pretendió aislar a quienes pararon la bala que nos disparaban a todos, a toda la sociedad, pero cada víctima se convirtió en la más poderosa razón para deslegitimar el uso de la violencia. Lo único que ha producido el terrorismo –porque no ha producido nada más-, las víctimas, ellas mismas, son la fuente vital que desmorona el monstruo del horror.

El sábado, 29 de enero, desde la Plaza del Sagrado Corazón, partirá una pancarta con el lema ETA desagertu Por un final definitivo y sin condiciones Invitamos a todos y cada uno de los ciudadanos de Euskal Herria a secundar la llamada que hacemos desde Gesto por la Paz. Nos parece importante y por ello apelamos a la conciencia de cada individuo. Creemos que merece la pena dar un paso más.

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