Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 18 de enero de 2011

Legalizar o no legalizar. ¿Esa es la cuestión?

Si para apaciguar a ETA se legalizara Batasuna, la existencia de la banda se convertiría en el bien político más preciado para el conjunto de la izquierda abertzale. 

Nadie en Batasuna tendría interés en que desapareciera la banda porque su existencia sería fuente de contrapartidas. 

Esa lógica es la contraria de la que está aplicando el Gobierno basada en la política de exigencia y firmeza y que ha ofrecido resultados positivos.