Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 4 de noviembre de 2011

CIS, ¡menos lobos caperucita!

Según este centro de Investigaciones Sociológicas, el vuelco electoral sería tal, que más nos vale retirarnos del mundanal ruido durante cuatro años, y al resto de los partidos, que se busquen un buen paragüas porque las cagaditas de gaviotas van a llover como gotas de agua en un temporal.

Personalmente, no creo que el terremoto pueda ser de tal magnitud. Por ejemplo, en Alava, para que lo que auguran fuese cierto, los votos obtenidos por el PSE-EE, así como los del PP, deberían de doblar cada uno de ellos a los obtenidos por PNV y Amaiur. Y eso supondría un vuelco tal que ningún conocedor de la realidad alavesa lo plantearía con un mínimo de seriedad. 

Si el resto del estudio tiene el mismo fundamento, yo, como Rajoy, no estaría tan contento, y los demás seguimos almacenando un mínimo de esperanza..