Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 19 de noviembre de 2011

Los besos de Benetton

No deja de sorprenderme esta sociedad tan falsa y corrupta.

Si en unas imagenes ante nuestros ojos
aparecen violaciones, violencia, muerte, hambre y destrucción, ...
no pasa nada. En "la vida misma".

Pero si los que rigen nuestras vidas, en vez de aparecer
discutiendo, insultándose o enfrentándose,
aparecen "besandose", sí, simplemente "besándose",
se les rompe los esquemas, se rasgan las vestiduras,
y se hacen los indignados.

Menos violencia y mas besos. Paz y Amor.