Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 14 de noviembre de 2011

6/10 Propuestas electorales. Por ejemplo, hablando de ... privilegios ...


Igual trato a todas las entidades de interés publico sean de caracter politico, sindical o religioso. 

Sin privilegios entre ellas, reduciendo significativamente sus subvenciones y eliminando sus privilegios y desgravaciones fiscales.