El esperpéntico presidente italiano abandona el cargo. Mafia, chulería, payasada, compra de sexo y de votos, escándalos, ... son palabras que durante su presidencia han acampado en el Quirinale.
Esperemos que ahora pueda empezar a actuar la Justicia.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..