Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 12 de noviembre de 2011

Al Quirinale si canta Hallelujah. "Bye bye Silvio"

El esperpéntico presidente italiano abandona el cargo. Mafia, chulería, payasada, compra de sexo y de votos, escándalos, ... son palabras que durante su presidencia han acampado en el Quirinale.

Esperemos que ahora pueda empezar a actuar la Justicia.