Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 10 de noviembre de 2011

10/10 Propuestas electorales. Por ejemplo, hablando de ... ejercito ...


Reduccción signifivativa del presupuesto del ejercito. 

Lo que implicaría principalmente la ralentización de las enormes inversiones económicas en armamento militar.


Una única entidad militar (desmilitarización de "La Benemérita" y disolución de "la legión") entendida más como fuerza de apoyo civil e integrada al 100% en el ejército europeo. Y a poder ser, "sin cabras", un ejército sin religiosos que ejerzan en sus filas, que no desfile en procesiones partidarias ni religiosas, laico y más cercano a la ciudadanía.