Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 1 de noviembre de 2011

La tienda de la verdad de BUCAY

La verdad es una flecha que hay que saber remojar en miel antes de lanzarla. Es decir, hay que tener sumo cuidado o precaución al decir según qué verdad, para no herir a la otra persona. Y si decimos la verdad hay que correr con ella, es decir, aceptar las consecuencias.