Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 23 de noviembre de 2011

¿Reunirse con Amaiur? Tiempo al tiempo

Parece que a Don Mariano le hace falta tiempo. La historia nos demuestra que todo el mundo termina hablando con todo el mundo. Y aunque ahora no lo reconocerá, no tendrá mas remedio que rectificar.

Participar en las instituciones propician que unos y otros convivan, se terminen saludando por los pasillos, y de hay a compartir un café sin cámaras solo hay un peldaño. La vida continuará y lo cotidiano terminará imponiéndose también delante de las cámaras. Solo será cuestión de un poco de tiempo.

La política es, sin duda, el arte de convivir con todos, con los adversarios, con los reconvertidos y hasta con los compañeros de partido. No reconocerlo desde el principio es un error, pero de pocas cosas podemos estar tan seguros como de que el encuentro se terminará realizando mas pronto que tarde.