Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 4 de noviembre de 2011

Comienza la campaña. Dos modelos para el 20-N


He aquí las dos únicas alternativas.
Te pueden gustar más o te pueden gustar menos.
Es lo que hay. 
Aquí no tenemos ni segunda vuelta ni posibilidad de votar 
primero con el corazón y la segunda vez con la cabeza. No.