Comparto la opinión de Iñaki Gabilondo al respecto. Rajoy, con su actitud, le hace un enorme regalo a Amaiur, una actitud que no va a poder mantener y una actitud que convierte al rey de los españoles en un personaje político con "mayores tragaderas" que las de las gaviotas de D. Mariano. En fin. ¡Lo que hay que ver y oir!
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.