Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 21 de diciembre de 2011

3150.-Amaiur, su abstención allí y su asambleismo aquí

¡¡Y yo que creía que lo hacían para no dejarle solo en esa labor equidistante, que tan buen juego le ha dado, a su principal contrincante en el campo político local, el PNV, y como símbolo de su predisposición positiva a entenderse y llegar a acuerdos con sus hasta hace poco enemigos y ahora tan solo contrincantes políticos, a los que ya se les puede decir "Zorionak" por los pasillos del congreso si te cruzas con ellos!!

En fin, que seguirá siendo un gobierno "lejano" y "extranjero" para ellos, basado en una constitución y unas leyes con las que no se sienten implicados, aunque no dudan en acogerse a las mismas para defender lo que creen sus derechos conforme a lo que esas propias leyes dictan. ¡Qué cosas! 

Por otra parte, en algunos municipios en los que gobiernan, por ejemplo Sopelana, han convocado "Asambleas" en las que, a juzgar por las manos alzadas que acompañan el cartel se va a proceder a realizar votaciones que no termino de entender si afectarán, o al menos lo intentarán, a aquellos vecinos que por los motivos que sean no acudan a la misma. En una democracia representativa, cualquier asamblea que no sea meramente informativa no parece que tengo mayor sentido.