Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 6 de diciembre de 2011

3120. Una importante cuestión filosófica aclarada :

Si en el país de los ciegos 
el tuerto es el rey,
en el país del tuerto, 
la ciudadanía 
debe de estar 
mentalmente ciega.
(Eso lo explica todo)