Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 6 de mayo de 2012

De Merkozy a Merkollande

Enhorabuena a todos los europeos que creemos que el final del túnel esta, desde hoy, mas cercano para todos si optamos, tal como ha prometido el nuevo presidente socialista francés, por políticas expansivas, de creación de empleo y por un banco central fuerte en un marco con una política fiscal clara.

Esperemos que así sea, por el bien de la gran mayoría de europeos.