Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 17 de mayo de 2012

Hoy ... los "hombres de negro" ...

...a vencer sus "propios" fantasmas
Actualizado a las 21:15
Al descanso ... empate.
La cosa no pinta mal.
Todo es posible.
Actualizado a las 22:15
Fue bonito mientras duró.
No pudo ser, pero el domingo ...
nos vemos en MIRIBILLA