Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 13 de diciembre de 2015

La campaña ... por Madrid.

Con respecto a la campaña electoral de Euskadi, por ejemplo,
me ha llamado la atención la cantidad de pancartas que he visto.
La mayoría sin eslóganes. Simplemente marcar presencia.

Y me ha encantado la variedad de colorido,
la diversidad de partidos políticos, 
antes reservada a Euskadi y Cataluña,
por aquí reducida a "rojos y azules",
ahora los cinco por todas partes.

Y en la capital, las farolas de Soraya.