Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
viernes, 18 de diciembre de 2015
Según encuesta publicada hoy en Andorra Podemos supera a PSOE y PP y rompe el tablero electoral
Éste sería el resultado si sigue ésta proyección...