Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 21 de diciembre de 2015

Eran "Perroflautas" decian algunos ...

Eran "Perroflautas" decían algunos... 
"antisistema" decían otros"... 
yo creo que eran gente normal y corriente. 
Ese vecino parado... 
esa militante sindical cabreada...
ese militante de partido ninguneado... 
jubilados cabreados... 
eran muchos a los que se les dejó ahí... 
se les quito tanto, que se les quitó el miedo..... 
Aquí están los resultados.