Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 22 de diciembre de 2015

Queridos machos alfa (Carta a Garzón e Iglesias)

Según su autor la campaña la plantearon como una lucha de espadas láser. Y ya se las hemos visto todas. Se la han medido delante de todo el mundo y ya sabemos que Pablo la tiene más larga, pero quizá Alberto la tenga más gorda. ¿Y ahora qué? 
No han tenido altura de miras. No se han comportado como hombres de Estado sino como cazurros y testarudos colegiales. Y el desperdicio de votos ha sido lamentable.
Ahora, tras las elecciones, la necesidad de negociar la posibilidad de gobiernos progresistas vuelve a estimular el uso de las malditas espadas dibujando lineas rojas infranqueables. No sé. Creo que no ayudan a estimular acuerdos.