Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 21 de diciembre de 2015

Sin la Ley D´Hondt, España estaría hoy hablando de un gobierno de izquierdas.

Con el voto proporcional.
Un ciudadano, un voto :


PSOE + Podemos + IU =  162