Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 12 de enero de 2017

Derecho ruso a pegar dentro de la familia. ¿Hasta dónde vamos a llegar?

Rusia es un país con un grave problema de violencia doméstica: el 40% de los crímenes violentos se producen dentro de la familia. Y su Parlamento ha aprobado con una mayoría aplastante: 368 votos a favor, un voto en contra y una abstención, un texto que, aunque la cámara deberá votar de nuevo, si el texto se aprueba de nuevo, la ley recogerá el derecho a pegar dentro de la familia: a la mujer, al marido y también a los hijos. De esta manera, los maridos que peguen a sus mujeres sólo irán a prisión si lo hacen "más de una vez al año".

La Iglesia ortodoxa rusa, cada día con más influencia, apoya esta iniciativa y cree que es disculpable "el castigo corporal" si es "razonable y se hace con amor" porque "es un derecho esencial dado por Dios a los padres".

Lo más sorprendente es que detrás de esta iniciativa está una mujer: la conocida diputada Elena Mizulina, que no quiere que haya "personas encarceladas durante dos años y etiquetadas como criminales simplemente por dar una torta". Por eso cree que las agresiones en el entorno familiar, incluidas las del marido a la mujer, deberían ser sólo una falta administrativa. 

Y para colmo, Mizulina -que es presidenta del Comité sobre Familia, Mujer y Asuntos infantiles- es también impulsora de la normativa que penaliza la "propaganda gay".

¿Qué más nos tocará ver. oír y tragar?  ¿Hasta dónde llegará esta impresionante marcha atrás en derechos sociales y políticos a nivel mundial?