Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

lunes, 30 de enero de 2017

Nunca segundas partes fueron buenas

"Nunca segundas partes fueron buenas" 
es una frase muy conocida y que en los días que corren 
se suele utilizar en las críticas y comentarios 
sobre el mundo del cine y, a menudo también, 
como en este caso, de la política. 

El origen de este dicho proviene, 
como el de muchos otros que pueblan nuestra lengua, 
de El Quijote, libro que por cierto, 
contó con una excelente segunda parte.