Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

lunes, 30 de enero de 2017

Nunca segundas partes fueron buenas

"Nunca segundas partes fueron buenas" 
es una frase muy conocida y que en los días que corren 
se suele utilizar en las críticas y comentarios 
sobre el mundo del cine y, a menudo también, 
como en este caso, de la política. 

El origen de este dicho proviene, 
como el de muchos otros que pueblan nuestra lengua, 
de El Quijote, libro que por cierto, 
contó con una excelente segunda parte.