Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 1 de enero de 2017

La Fundéu BBVA ha elegido “Populismo” como la palabra de 2016.

Desde las viejas instancias, desde los partidos viejos, todo lo nuevo que aparece les parece populista. Todo lo que sea salirse de los cauces que ellos han impuesto, de su forma de hacer, de su forma de pensar, es populismo. Y desgraciadamente lo utilizan como arma arrojadiza para evitar que nuevos contendientes entren en la arena política y les arrebaten parte del poder que ellos siempre han tenido y creen tener derecho a poseerlo a perpetuidad.