El conjunto del nacionalismo catalán se ha dado un batacazo monumental, los de ERC adelantaron las elecciones para dejar fuera de juego a Puigdemont y ha sido al revés, han perdido incluso la mayoría independentista y el de Bruselas tendrá que envainársela y recordar las promesas que hizo en la campaña: O Presi o lo dejo..
Tras las elecciones europeas, los de ERC deberán abstenerse y dejar gobernar a Illa.
No entrarán en el Govern, pero pondrán al prófugo en la picota.
Y quizás así las aguas vuelvan a su cauce, poco a poco.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..