Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 24 de mayo de 2024

PSOE y PP intentan convertir la campaña de las elecciones europeas en una competición a dos,
y la verdad es que un poco va de eso.
O contra los ultras o contra Sánchez y Cia.

 9 de junio. Es la próxima cita con las urnas. 
Y aunque sean "europeas" nadie duda de que tendrán una lectura muy local.

La mayoría de encuestas dan ventaja al partido de Alberto Núñez Feijóo. Con una excepción, la del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que apunta a una victoria de los socialistas. Yo creo que hay tiempo para que, como ha ocurrido en elecciones recientes, Feijóo se vea frustrado una vez más el 9 a la noche.

Ante la intención de los populares de convertir esta cita electoral en un nuevo plebiscito para Sánchez, en Ferraz le dan la vuelta y apuntan a que el que se la juega realmente es Feijóo. Su liderazgo podría verse definitivamente en riesgo de caducar este mismo año.

El reconocimiento del Estado palestino, el resultado electoral en Catalunya, la buena marcha de la economía y las denuncias al negacionismo climático de la derecha deberían de ser elementos clave para que ante las do
s grandes opciones, progreso o retroceso, gane inequívocamente el primero.