Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 12 de mayo de 2024

Eurovisión: 34.000 muertos y una canción.

Un festival en el que "siempre" las votaciones
han tenido más fondo político que musical.

Recuerdo cuando Uribarri lo presentaba y adelantaba a la audiencia
los votos que iba a dar cada país. Era de risa.

Pero lo de este año ha sido especialmente bochornoso y vomitivo.
El que los votos de cada país cueste dinero
y a su vez, se intente hacer creer que es democrático
resulta absolutamente lamentable.

Que en España el voto del público haya ido a Israel
es difícilmente entendible.
En fin, una mierda.