Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 8 de mayo de 2024

La sequía catalana y el perro del hortelano.

Si no esta claro quien gobernará,
no es por que falte un partido claramente mayoritario.
No será por falta de síes.
Será porque hay más escaños negativos que positivos,
y eso no es especialmente democrático.
Votar "no" sin tener ni ser una alternativa
es como ser el perro del hortelano,
es decir, ni gobiernan ni dejan gobernar.