Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

martes, 14 de mayo de 2024

Es hora de que Puigdemont y el independentismo se pongan las gafas de ver la realidad

 

Pere Aragonès ya lo ha hecho y lo deja;
el expresident se presentó a las elecciones
para conseguir su restitución y perdió,
ya está, es así de sencillo.