Si lo que quieren los israelíes es alzarse con el triunfo en Eurovisión,
que canten solos, se voten y a otra cosa mariposa

Y si para presentarte a unas elecciones, supuestamente democráticas, es imprescindible avalar con tu patrimonio personal
el 15% del presupuesto del club, más de 1.200 millones de euros. y debes aportar un preaval de 130 millones de euros,
las elecciones muy democráticas no son. De hecho no se realizan desde hace 20 años.
Digamos que hablo "del Madrid".

viernes, 25 de octubre de 2024

45 años de Estatuto de Gernika.
Guste o no a algunos nacionalistas y derechistas,
sigue siendo la mejor herramienta política
que hemos conseguido los vascos/as
en toda nuestra historia..

 

elcorreo.com/opinion/
tribunas/roberto-lertxundi
El 25 de octubre de 1979 votamos 'sí' la mayoría de los vascos, yo entre ellos, en el referéndum del Estatuto de Autonomía: participación del 59% del censo y voto favorable superior al 90% (AP y HB solicitaron la abstención o el voto en contra directamente).

La gran mayoría de la actual ciudadanía de Euskadi no participó, por razones de edad, en aquella cita. Los que tienen ahora menos de 63 años. Para esas personas, la autonomía, el autogobierno, es algo consustancial, lo han tenido prácticamente desde siempre.

A lo largo de estos 45 años, el Estatuto, lejos de debilitarse, ha ganado carta de naturaleza. Si en 1979 tanto AP como HB lo rechazaron, hoy sus epígonos, PP y EHBildu. son tan 'entusiastas' como el que más. 

Es un 'milagro' de la institucionalización que comporta el Estatuto, que es, hoy, sin discusión, un punto de encuentro. Quienes hace solo 45 años discrepaban radicalmente (unos porque 'España se rompe' -¿les suena el estribillo?- y otros por todo lo contrario, por la 'sumisión al centralismo') hoy se presentan como protagonistas del autogobierno y algunos, incluso, han estado muy cerca de la Lehendakaritza.

Y algo más: ninguna reforma será 'contra' España, sino 'con' España.
Es decir, el resultado de acuerdos. De ahí mi insistencia en que el actual Gobierno PNV-PSE, cuando aclare a dónde quiere ir, haga un gran esfuerzo para incorporar al proceso de reforma tanto a EH Bildu como al PP. 

No es fácil, no estamos en tiempos de consenso, pero por intentarlo que no quede. Lo nuevo tiene que ser mejor aún que lo actual, evitando que los vaivenes electorales signifiquen, automáticamente, vaivenes institucionales. Y cualquier nueva propuesta, o reúne desde el principio más consenso del que reunió el actual en sus inicios o diríjase directamente a la papelera de la historia.