Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 2 de julio de 2025

No hace falta ser católico para considerar estos actos como ...

... una idiotez, un despropósito, una mierda que no tenemos por qué aguantar.
Una guarrada, marranada, cerdada, una majadería, violencia visual.

¿Creen los cochinos que el número de independentistas revolucionarios
pro amnistía crecen al albur de este tipo de actos ?
¿Por qué no hay interés en las policías, locales o no,
en terminar con este tipo de "niñerías"?