Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

domingo, 14 de octubre de 2018

Moby Dick en el Arriaga

José María Pou se pone en la piel del capitán Ahab, uno de los grandes personajes de la literatura universal, para relatar la obsesión de este viejo lobo de mar con la gran ballena blanca. 
El montaje de Moby Dick, dirigido por Andrés Lima, ofrece una revisión de uno de los clásicos de Herman Melville bajo la mirada de Juan Cavestany.
La pieza es una fascinante metáfora de la lucha del hombre contra sí mismo y la naturaleza, presentada en una depurada puesta en escena. 
El capitán Ahab evidencia la obsesión humana que va más allá de la razón, capaz de consumir la voluntad y eliminar cualquier elemento bondadoso del alma.

Ahora bien, una novela de aventuras para jóvenes lectores la han convertido en un tratado filosófico. Quizás, un poco excesivo.

Principios, pragmatismo y respeto (...y 3)

José Manuel Bujanda Arizmendi
en
principios-pragmatismo-y-respeto
No creo en la irresponsabilidad de ofrecer una póliza de frustración por promover un futuro utópico y alejado de la realidad. No creo en incitar deseos de un imaginario que a fuerza de mostrar falta de concreción para rematar, precisamente por el principio de realidad, prepare el terreno para que sean otros quienes, por no tener esas responsabilidades, se apropien de la fantasía de una imposible meta final. Creo finalmente, y muy sinceramente, que es radicalmente falso deducir que pragmatismo y realismo político por un lado y principios ideológicos y doctrinarios por otro son excluyentes e incompatibles. No lo son.
Al contrario, son perfectamente compatibles y eficazmente complementarios.

Principios, pragmatismo y respeto (...2...)

José Manuel Bujanda Arizmendi
en
Creo en un principio básico como es el reconocimiento nacional de Euskadi y el derecho inherente correspondiente a dibujar su presente y futuro en un concierto político que cada vez más conjuga conceptos como cosoberanías y soberanías compartidas. 
Creo en el compromiso mutuamente fijado con España a ejercer este derecho por la vía del pacto y respeto, del acuerdo y del principio de consentimiento de que esta decisión debe integrar inclusivamente las distintas y legítimas sensibilidades existentes en esta nuestra Euskadi plural. 
Creo en la capacidad inteligente de negociar y acordar, la necesidad de pactar, la astucia de integrar y conjugar la inclusión, así como la bilateralidad real y efectiva, las condiciones de lealtad y el reconocimiento mutuo son las llaves de una nueva etapa superadora de la anterior y acorde con los principios de la democracia y de un futuro para una Euskadi autogobernada en libertad y en paz. Con convicción, sin complejo alguno.

Principios, pragmatismo y respeto (1 ...)

José Manuel Bujanda Arizmendi
en

La necesidad de contar con la realidad social en todo proyecto político no es sólo una elemental exigencia para su viabilidad, sino una garantía de que dicho proyecto posee apoyo social, masa crítica, aval y legitimidad democrática. Creo que es imprescindible contar con la realidad social adecuando inteligentemente el proyecto político transformador a la posibilidad de su aceptación. Apuesta política, posibilidad instrumental de cristalización y aval de las mayorías y consensos los más amplios y transversales posibles que tuvieran a bien libremente conformarse.
Todo nuevo proyecto político, todo objetivo político nuevo altera un equilibrio previamente establecido, y si el desequilibrio buscado se decanta a favor del nuevo objetivo político y del nuevo proyecto transformador, la diferenciación positiva obtenida dará la medida de la fuerza y potencia política, social y civil de ese impulso innovador. 
Se requiere principio de realidad, pacto, consenso, acuerdos amplios e inteligentes, negociación, integración, inclusividad y no exclusividad, fuerza y la mayoría lo más amplia posible de la sociedad. Requiere respeto a las minorías en desacuerdo, es el conocido no imponer y no impedir. Es llave estratégica a futuro.

viernes, 12 de octubre de 2018

La puesta de largo de Vox debería servir para que caigan definitivamente las caretas.

www.eldiario.es/zonacritica
Obviamente me gustaría que no existieran neonazis, fascistas, racistas, machistas, ni homófobos. El mundo, sin embargo, es como es y ese deseo no parece que esté cerca de poder cumplirse. Sabemos, pues, que vamos a tener que convivir y también que combatir, con cultura y mucha pedagogía, el crecimiento de la extrema derecha. Y en ese escenario inevitable yo prefiero que exista Vox o cualquier otro partido que aglutine el pensamiento ultra. La formación de Santiago Abascal no engaña a nadie ni lo pretende, aunque también se ha maquillado para los nuevos tiempos retirando de sus banderas su queridísimo pollo, como diría Rufián, sustituyéndolo por el escudo constitucional. 

Sabemos quiénes son. Sabemos que son racistas, machistas, homófobos, totalitarios y neofascistas. Quienes les voten no tendrán excusa. Quienes pacten con ellos en los ayuntamientos o donde sea se convertirán en sus cómplices y podremos señalarlos con el dedo. Lo mismo que ya ocurre en naciones como Alemania con AfD o en Francia con el Frente Nacional. 

Lo que ocurría es que la extrema derecha no solo ha formado parte de la política de este país, sino que también, de una u otra manera, ha gobernado nuestras vidas. Los ultras y franquistas estaban en el Partido Popular y el Partido Popular quería mantenerlos ahí, integrándolos en puestos de responsabilidad y realizándoles todo tipo de guiños y concesiones. ¿Cómo podemos decir que en España no había ultraderecha antes de Vox si el puñetero dictador sigue enterrado con honores en el Valle de los Caídos?

No. El PP no servía para apaciguar a la extrema derecha como decían algunos. El PP ha llevado de la mano a la extrema derecha a los ayuntamientos, comunidades autónomas y al mismísimo Gobierno central. Aquí hemos tenido ministros que se iban de retiro espiritual al Valle de los Caídos, portavoces parlamentarios que se mofaban de las víctimas del franquismo, diputados que llamaban “Caudillo que ganó la guerra” a Franco. 

La puesta de largo de Vox debería servir para que caigan definitivamente las caretas. Prefiero un país en el que exista una extrema derecha y una derecha 100% democrática y sin vínculos con el fascismo como ocurre en Francia o en Alemania. 

jueves, 11 de octubre de 2018

Misterios políticos españoles


Palmeras, imbéciles ... ¿Taberna o Parlamento?

www.elperiodico.com/es//articulo-opinion-cristina-pardo
Rufián es un provocador, además de ser el primer político que ha convertido sus discursos en una ristra de tuits. Es muy efectista, pero también agotador. Terminas por no tomarte del todo en serio el ‘troleo’ permanente que ejerce Rufián. Yo comprendo que pueda sacar de quicio a su interlocutor. De hecho, probablemente es lo que él busca. 
Sin embargo, tampoco parece muy recomendable ponerse a su altura y actuar de la misma forma. Que el diputado de ERC llame palmera a una del PP y ella le conteste tildándole de imbécil es un hecho lamentable. Puede que sea uno de los mayores ejemplos de sinceridad política; por verle algo bueno, vaya. Porque seguramente los diputados del PP en esta comisión actúan como palmeros y es más que probable que la opinión que ellos tienen de Rufián se ajuste a la definición de Escudero.
Pero, hombre, convendría mantener el tipo y dar ejemplo. Y si no, que se citen en la calle. Porque, de la sesión del martes pasado, esto es lo que quedará. 
Por si hay alguien a quien le interese, ya que parece que los que pidieron esta comisión buscaban otra cosa, Cascos ha negado cualquier irregularidad en el PP y ha definido como “intachable” el comportamiento de los extesoreros. Si los portavoces se estudiaran antes los casos en lugar de buscar su lucimiento personal, quizá podrían haberle sacado de ahí. A él y a los demás. Porque si no, es como si nos trataran a todos, efectivamente, como a imbéciles.

Santiago y cierra España

Lo malo de combatir el fuego con gasolina es que el incendio se extiende pavorosamente y termina abrasando a todo el mundo. Hace un año, demasiada gente que se dice demócrata –alguna incluso que se dice de izquierdas– demostró una alucinante complacencia con la reacción nacionalista que despertó en buena parte del resto de España el intento de celebrar un referéndum independentista en Cataluña.


www.infolibre.es//
Santiago y cierra_españa
No olvido su desaprobación cuando unos pocos lamentábamos el “¡A por ellos!” y los llamamientos a la exhibición militante de unos símbolos –la bandera rojigualda y la Marcha Real– que, lamento tener que señalarlo, eran los de la España totalitaria y nacional-católica de Franco y, anteriormente, los de la España borbónica. Recuerdo su disgusto cuando condenábamos la violencia policial contra catalanes que sólo querían votar en una consulta de la que ellos mismos decían –y en esto llevaban razón- que no tenía la menor validez legal. Guardo memoria de sus acusaciones de exageración cuando nos alarmábamos por la salida a la calle de una ultraderecha envalentonada.



No, te decía esa gente, España está curada para siempre del autoritarismo y el fascismo. Nuestra democracia está tan arraigada o casi como la británica. Albert Rivera y su gente solo son unos jóvenes y simpáticos liberales. Los tipos mal encarados que aporrean a rojos y separatistas no llegan a cuatro gatos. El único nacionalismo peligroso en nuestro horizonte es el de Puigdemont, Junqueras y compañía.



De aquellos polvos vienen estos lodos. Ahora esa misma gente tan complaciente hace un año con la reacción españolista se declara sorprendida por el éxito del mitin que Vox celebró el domingo en Vistalegre. Constata con pasmo que el océano de banderas borbónicas y gritos patrioteros de ese mitin es gemelo al del acto que ese mismo día celebraba Rivera en Barcelona. Y cae en la cuenta de que la derecha nacionalista española ya dispone de tres formaciones, tres, que, con tal o cual matiz, coinciden en dar vivas al rey y pedir mano dura en Cataluña, en demandar la poda o la eliminación de las autonomías, en desear la prohibición de los independentistas, en oponerse a la desacralización de Franco, en satanizar a los inmigrantes… Tres formaciones aznaristas cuyos votos podrían sumar muchos millones.

Soy internacionalista, nadie tiene que convencerme de que la independencia de Cataluña no sería un paso adelante en la historia de la humanidad. Jamás he compartido los objetivos del procés y creo, además, que sus impulsores cometieron un desatino al lanzarse a tan discutible aventura sin contar con el apoyo de una amplia mayoría de la sociedad catalana, y sin tener en cuenta la correlación de fuerzas. Fue su fiebre nacionalista la que despertó al monstruo nacionalista español. Pero los pecados de unos no absuelven los de otros.

miércoles, 10 de octubre de 2018

El fascismo es como un cáncer, que cuando está poco evolucionado es muy fácil tratarlo pero muy difícil diagnosticarlo y cuando ha evolucionado es muy fácil diagnosticarlo y muy difícil tratarlo

Conviene recordar esta cita :
"El fascismo es como un cáncer, que cuando está poco evolucionado es muy fácil tratarlo pero muy difícil diagnosticarlo y cuando ha evolucionado es muy fácil diagnosticarlo y muy difícil tratarlo"

¿No sería mejor atajarlo conjuntamente entre demócratas?
¿No interesa?

Y cuando interese ... ¿Puede ser tarde?

No subestimemos la capacidad del fascismo para normalizarse.

Una de las falacias más repetidas por el relato de la Transición es que en España no había ultraderecha porque estábamos vacunados por 40 años de dictadura. Es al contrario, nos la inocularon durante cuatro décadas y cuatro décadas después, seguimos sin curarla. No hay más que ver lo que cuesta quitarse al muerto (Franco) de encima. Haberla hayla, lo que pasa es que se vistió de seda para parecer menos áspera, pero se le sale el pijama del abuelo por debajo del traje de demócrata en cuanto levanta el brazo para saludar a la bandera.
Se suavizó por conveniencia, no por convencimiento, y se vuelve a extremar cuando le conviene para sacar más votos. Como ahora. Casado y Rivera, tanto monta, monta tanto, están desatados con el nacionalismo y la xenofobia, agitando con una mano el trapo, con la otra quitando lazos indepes o tirando de la sábana de los manteros. Desde el domingo, se ha sumado a la quiniela VOX, que ha pasado de ser un motivo de broma a ser un motivo de preocupación, después de meter en Vistalegre más gente que Pablo Iglesias.
Podemos ridiculizarles como hicimos con los votantes de Trump o buscar la razones de su crecimiento, para atajarlo. Podemos reducirlos al tópico de la España casposa, que da risa y pena, pero eso no explica por qué cada vez más personas se agarran a ideas tan básicas y al mástil de la bandera. Podemos pensar que son cuatro frikis y colgados, pero si el fenómeno se ha generalizado es porque ha llegado al ciudadano medio, a tu colega, a tu familia. No subestimemos la capacidad del fascismo para normalizarse.

martes, 9 de octubre de 2018

MM-33-Martxa Motera. Fromista.


La Edad Media fue tiempo de plenitud para Frómista.
Y en los periodos menos floridos,
cuando se dice que tiempos pasados fueron mejores,
surgen los milagros que vuelven a atraer a la clientela:
El milagro
Un hecho de singular importancia acaecido en 1453 otorga al priorato de San Martín nueva fama, y el sobrenombre de "Villa del Milagro" a Frómista.
Un tal Pedro Fernández de Teresa pidió dinero prestado a un judío llamado Matudiel Salomón. Vencido el plazo, no devolvió el préstamo, y el judío le denunció a la autoridad eclesiástica, que le excomulgó. El hombre, como se vio excomulgado, pagó los dineros al judío, pero no se preocupó de confesarse y aclarar su falta. Cayó Pedro Fernández gravemente enfermo y pidió confesarse con el cura de San Martín, Fernández Pérez de la Monja, quien acudió a administrarle los últimos sacramentos.
Cuando el párroco quiso darle la Forma, ésta se hallaba adherida a la patena con tal fuerza que no pudo separarla. Perplejo, el sacerdote preguntó al enfermo si había ocultado algún pecado o si acaso estaba excomulgado. Acordóse Pedro de lo sucedido con Matudiel y se lo explicó al sacerdote, quien le absolvió y le dio a comulgar otra Forma. Después, Pérez de la Monja tomó la Forma del Milagro, tal como estaba en la patena y la colocó en custodia en San Martín. En la casa en la que acaeció el suceso se guarda la estola del sacerdote, ya deshilachada, y a la puerta aún se puede ver la llamada "piedra del milagro".

MM-33-Martxa Motera. Palencia.


Valladolid y Palencia son las dos capitales de provincia españolas más próximas entre sí.
El municipio cuenta con una población de 78 892 habitantes.
La Plaza Mayor, del s.XVI, de forma rectangular y soportada, típicamente castellana, cuenta en el centro con una escultura en memoria de Alonso Berruguete.


MM-33-Martxa Motera. Valladolid.

En Valladolid se casaron los Reyes Católicos, nacieron Enrique IV, Felipe II, Felipe IV y Ana de Austria, reina de Francia.
Magallanes firmó las capitulaciones de la primera circunnavegación del mundo y murió Colón.
En la ciudad castellana 
Cervantes terminó de escribir El Quijote y también escribió Quevedo.

MM-33-Martxa Motera. Simancas.


Felipe II transformó el castillo en Archivo General del Reino, ahora conocido como Archivo General de Simancas, albergando uno de los archivos más importantes de Europa, con 35 millones de documentos.

MM-33-Martxa Motera. Tordesillas.

Sede del Tratado de Tordesillas.
 Fue el compromiso suscrito esta localidad, el 7 de junio de 1494,
​ entre los representantes de Isabel y Fernando, reyes de Castilla y de Aragón, 
por una parte, y los del rey Juan II de Portugal, por la otra, 
en virtud del cual se estableció un reparto de las zonas de navegación 
y conquista del océano Atlántico y del Nuevo Mundo mediante una línea situada 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, 
a fin de evitar conflictos de intereses 

¡Qué poco han cambiado las cosas desde entonces!
Son otros los que dominan el cotarro,
pero el sistema de reparto ... parecido.

MM-33-Martxa Motera. Zamora.

El núcleo principal del mismo –con una disposición muy alargada y en buena parte circundado por murallas– se alza sobre una amplia meseta rocosa de 26 a 32 metros de altura, emplazada al borde del río Duero, que la ciñe por el sur. Estas características le valieron el sobrenombre de «la bien cercada».