Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

domingo, 14 de octubre de 2018

Principios, pragmatismo y respeto (...y 3)

José Manuel Bujanda Arizmendi
en
principios-pragmatismo-y-respeto
No creo en la irresponsabilidad de ofrecer una póliza de frustración por promover un futuro utópico y alejado de la realidad. No creo en incitar deseos de un imaginario que a fuerza de mostrar falta de concreción para rematar, precisamente por el principio de realidad, prepare el terreno para que sean otros quienes, por no tener esas responsabilidades, se apropien de la fantasía de una imposible meta final. Creo finalmente, y muy sinceramente, que es radicalmente falso deducir que pragmatismo y realismo político por un lado y principios ideológicos y doctrinarios por otro son excluyentes e incompatibles. No lo son.
Al contrario, son perfectamente compatibles y eficazmente complementarios.