Los arcos de medio punto dejan paso a un entramado laberíntico de bodegas que fueron excavadas con esmero en casi todo el subsuelo de la villa. Es especialmente singular el aprovechamiento que se hace de los materiales rocosos.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX
